viernes, 8 de agosto de 2008

Televisión



Cuando la Muerte es solo el Comienzo

Hoy tenia pensado escribir sobre cualquier momento de la vida, pero un acontecimiento televisivo ha desencadenado un sin fin de emociones, las cuales me llevan a estar un poco triste, o más bien,  desganado para la broma frívola. Aprovecho entonces mi estado de animo para conversar con ustedes, por fin, sobre Six Feet Under, para conversar sobre la muerte. 

Escribir sobre Six Feet Under trasciende un poco el plano televisivo. Se trata más bien de hablar sobre una novela filosófica planteada en cinco extensos capítulos audiovisuales. No, no exagero. Cuando recuerdo escenas sueltas de esta serie, me ocurre algo novedoso; mi cerebro cree que estoy recordando un libro, no unas imágenes en movimiento; un texto inolvidable.
A veces hay aromas tan intensos que parecen sabores. A veces hay amigos que cuentan tan bien un viaje, que más tarde, años después, creemos haber estado allí; en ese sitio que nunca hemos pisado. Y también a veces (muy pocas) hay programas de televisión tan palpables que parecen literatura, que se asemejan al puro y duro texto fatal leído por la noche; con esa hipnosis babeante que dejan las grandes obras de papel.

Cada capítulo de Six Feet Under comienza con una muerte anónima, singular, precisa y arbitraria. Todas las muertes lo son; antes de los créditos iniciales, vemos siempre a alguien que está apunto de despedirse de todo lo que conoce. No hay efectismo.
Puede ser una anciana entubada a la cama de un hospital, o la muerte súbita de un bebe de seis días , que ni si quiera sabe que existe y se deja llevar sin dolor , sin miedo; sin recuerdos. Aquí todas las muertes están llenas de pequeños azares.

Cada uno de éstos inicios de capítulo (que no duran más de 3 minutos), nos acongoja y nos predispone a lo inevitable. Nos atan a la tierra, a la vida de la que sabemos muy pocas cosas; y en los restantes cuarenta minutos, la trama te deja con los ojos en blanco.
Six Feet Under es una historia sobre nuestra muerte, la que vendrá cualquiera que sea; y nos pone frente al espejo de nuestro futuro.


Su creador, Allan ball, ensaya su propuesta de un modo simple. Nos cuenta la historia de una familia que opera una funeraria, que se codea con la muerte a diario porque ese es su negocio. Tal como un panadero amasa su pan por la mañana ó un carpintero talla sus muebles; los Fisher maquillan, recomponen y velan a aquellos que ya no son. Y mientras tanto, les ocurren cosas emparentadas con el amor, la locura, el sufrimiento y la rutina.

Éstas cosas que ocurren en Six Feet Under son pequeñas cosas, nunca grandes epopeyas. La serie esta salpicada por silencios y atmósferas; por climas y sobrentendidos. No es una serie que se pueda escuchar mientras realizamos otra actividad; tenemos que estar atentos a los detalles para encontrar la grandeza y la tenacidad del guión. Se trata de un guión paciente, nunca ansioso, que espera silente y nos da en la nuca cuando menos lo esperamos. Como la muerte.

No miento si digo (y los lectores que hayan visto la serie completa me respaldaran) que tras el final de Six Feet Under estuve días enteros como un imbécil, sin poder pensar en otra cosa, deprimido. Posiblemente es el mejor final que la televisión haya emitido.
El artefacto "tele" bien podría desparecer del mapa, porque ya ha tenido su broche de oro. Ni siquiera se merecía algo tan digno un aparato que escupe tele-realidad y se desangra con amarillismo e informativos pretensiosos. Six Feet Under le ha dado a la televisión categoría de teatro griego. 

No, no hablaré de cada una de las cinco temporadas, ni de actuaciones maravillosas, ni recomendaré una parte mas que otra. Hoy quería hablar sobre la muerte y su desesperante naturalidad; aquella que no puede ser comprendida. Del poder majestuoso de la muerte; de su desparpajo e ironía. De como baila, cotidiana y ajena a nuestro alrededor.
Hay días tristes , donde ver cuatro o cinco capítulos de la serie puede ser una excelente receta para reflexionar sobre aquellos que nos dejan para siempre. Sobre lo que siempre será un misterio hasta el último segundo; la intensidad de nuestra tristeza cuando se apaga un ser querido con el que desayunábamos a diario o compartíamos la intimidad.


A veces un programa de televisión es mucho mas que eso; es una obra de arte, un paliativo, una forma de hundirse en el "goce de estar triste" y pensar, con espanto, en esas frases desgastadas por el uso. Que estamos aquí de paso, que no somos nada, que todos nos encontraremos, más tarde o más temprano, a Seis Pies Bajo Tierra.














4 comentarios:

Anónimo dijo...

hey andoni, soy dios, osease dib, ya me chuté toda tu página y déjame decirte que está super incre; las fotos están muy buenas y tu comentario, ensayo, lo que sea de six feet under se me hizo asi como que lo mas wow del mundo, LOL!

y pos sin nada mas que decir, sigue metiendo cosas para el deleite de mis pupilas

atte. Diperola

Laura dijo...

:]
hey!
te ví en el once!
y me gusta tu trabajo!
especialmente porque yo también me inclino por la fotografía...aunque también por el diseño, pero temo no hacer un buen trabajo uno no tan creativo, es cosa de arriesgar yo creo...

coincido contigo Eimbcke hace un muy buen trabajo!

Saludos!

Morrison Black (Michelle Garcia) dijo...

Hola.
Me gustaron mucho tus fotos.
Yo también quisiera dedicarme a la fotografía. Captar momentos en imagenes, sin necesidad de poner alguna palabra. Reflejar el mundo, de alguna manera.
También lei acerca de la pelicula y de la serie Six Feet Under, me gusto tu forma de escribir, y me di cuenta, que tu manera de ver las cosas, es muy diferente a la de la gente común. Tratas de hacer recapacitar a la gente, hacerla pensar y dudar un poco de lo que es la vida en realidad.
En fin, sigue asi.
Te deseo mucho éxito en la vida.
Adios. Cuidate.

Lorraine dijo...

¡Que onda!
Igual te vi en el once y tengo la misma edad que tú, desde los 15 años la fotografía apareció en mi vida y me atrapo, ya llevo un rato con mis trabajos y debo reconocer que a pesar de que no sabes sostener una cámara (y espero no ser la primera en decirlo ni quiero que lo tomes como ofensa... o tal vez si sabes y por ser dif no lo haces no sé) tienes fotos que me agradan bastante, te sugiero tomar cursos, siempre sirven, ve desde lo más básico a lo avanzado y cumple tus metas, vas por buen camino :)